Feliz Día de la Madre

El Día de la Madre es una fecha que la mayoría de personas vive con ilusion y normalidad. Una llamada, una comida en familia, un detalle.

Pero hay madres para quienes este día llega en medio de algo que lo cambia todo: el diagnóstico de cáncer de su hijo.

Para ellas, este artículo.

Ser madre de un niño con cáncer infantil es una experiencia que no se parece a nada de lo que una persona puede imaginar antes de vivirlo. No hay manual, no hay preparación posible. Un día todo va bien y al día siguiente el mundo se reorganiza alrededor de un diagnóstico, de un hospital, de un tratamiento que empieza y del que nadie sabe bien cuánto va a durar.

En la Fundación Alba Pérez lo sabemos porque lo hemos vivido. Nieves, estuvo acompañando a Alba durante todo el proceso oncológico, estuvo presente en cada momento y cargó con ese peso que solo saben lo que es las madres que han estado en esa misma situación. Por eso, cuando desde la fundación hablamos de acompañar a las familias, no lo hacemos desde la teoría. Lo hacemos desde la experiencia propia.

Cuando una madre nos llama o nos escribe buscando apoyo, sabe que al otro lado hay personas que entienden de verdad lo que está viviendo. No hace falta explicar demasiado. Hay cosas que se comprenden sin palabras cuando se ha pasado por lo mismo. Si nos piden que compartamos esa experiencia, lo hacemos. Y si solo necesitan que alguien escuche, también estamos para eso.

Nuestra labor no es sustituir a los médicos ni dar consejos que no nos corresponden. Es estar. Es escuchar. Es acompañar en ese camino tan largo y tan duro que es el tratamiento oncológico de un niño, sabiendo que cada familia lo vive a su manera y que no hay una sola forma de atravesarlo.

Una parte muy concreta de ese acompañamiento tiene que ver con algo que puede parecer un detalle pero que, cuando se está en ello, resulta enormemente importante: el alojamiento. Muchas de las madres que están viviendo un proceso oncológico pediátrico con su hijo no viven en Barcelona. Vienen  desde cualquier punto de España, porque el hospital que puede tratar mejor a su hijo está aquí. Y cuando llegas a una ciudad que no conoces, sin red de apoyo cerca, sin saber cuánto tiempo vas a quedarte, la situación se hace todavía más pesada.

Por eso existe La Casita de Alba, la casa de acogida en Barcelona. Es un espacio con 15 apartamentos completamente equipados donde las familias pueden alojarse de forma gratuita mientras dura el tratamiento. No es solo un sitio donde dormir. Es un lugar donde poder cocinar, descansar, mantener algo parecido a una rutina en medio de todo el caos. Es, en la medida de lo posible, un hogar.

Porque una madre que está acompañando a su hijo necesita también un sitio donde poder recuperarse. Donde no tener que preocuparse por dónde va a dormir esa noche o cómo va a pagar el alojamiento. Esa preocupación, encima de todo lo demás, es demasiado.

Este año hemos destinado 50.000 euros a mejorar La Casita de Alba, porque creemos que ese espacio tiene que estar a la altura de lo que las familias merecen. Nuevos electrodomésticos para que el día a día sea más fácil, y la instalación de placas solares para garantizar el suministro eléctrico, algo especialmente importante para las familias cuyos hijos dependen de equipos médicos en casa.

Todo esto es posible gracias a las personas que apoyan la Fundación Alba Pérez. Cada donación, cada compra en nuestra tienda, cada euro aportado por los socios que nos acompañan cada mes, se convierte en algo concreto. En una familia que tiene donde quedarse. En una madre que puede centrarse en estar con su hijo sin que el alojamiento sea una preocupación más.

Este Día de la Madre queremos reconocer a todas esas madres que lo están dando todo. Las que llevan semanas o meses lejos de casa. Las que duermen en habitaciones de hospital. Las que han aprendido a entender informes médicos que nunca esperaban tener que leer. Las que, en medio de todo eso, siguen siendo el pilar de sus familias.

No os pedimos nada hoy. Solo queríamos deciros que os vemos. Y que no estáis solas.

 

Si quieres apoyar nuestra labor y ayudar a que más familias tengan un lugar donde quedarse durante el tratamiento de sus hijos, puedes hacerlo desde fundacionalbaperez.org.

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