De cómo la Princesa Alba venció a un dragón llamado Cáncer.

Había una vez un reino, no muy lejano, cerquita de donde tu vives, que estaba gobernado por un rey llamado Rafa, apodado El rey generoso por su bondad hacia sus paisanos.

El rey Rafa estaba casado con la Reina Nieves, la cálida, llamada así por su calidez que desprendía su rostro al mirarla.

El Rey Rafa estaba profundamente enamorado de su Reina Nieves, pues como ya he dicho antes era una mujer cálida, dulce y paciente. Sabía tratar y comprender perfectamente los problemas de su marido el rey. Era capaz de escuchar sus preocupaciones, que como todo buen gobernante tiene, durante horas y luego darle consejo, y casi siempre acertaba.

Pues bien en este reino no había vasallos ni señores, ni súbditos ni inferiores. Sólo había amigos, vecinos que querían mucho a sus reyes pues estos gobernaban con justicia, sabiduría y bondad a sus pueblo.

Esta era la vida en el reino del que os hablo , pacífica, tranquila y feliz. Pero un día la felicidad fue mayor, fue completa sal reina se acercó al rey y le dijo:

-cariño ya sabes que he estado unos días algo pachucha y no me he encontrado muy bien.

-si mi amor no creas que no lo he notado,-dijo el rey.

-pues de eso quería hablarte; verás hice llamar a la hechicera y a la curandera para que me dijeran que me estaba sucediendo y después de consultar bolas mágicas, aplicar opciones y distintos mejunjes han confirmado lo que yo ya sospechaba.

– ¿y sabes al fin que es lo que te inquieta y te molesta?

-si, así es querido esposo. Verás,vais a ser papa de un hermoso bebe que nacerá para el verano.

El rey no podía creérselo, un bebe, un primogénito…. Al fin, al fin el cielo y todos sus ángeles habían escuchado sus suplicas. Que contentó estaba, que felicidad más grande….

Pasaron las semanas y la reina Nieves desprendía un resplandor y una felicidad en su rostro como sólo lo tienen las futuras mamás, y el Rey Rafa pasaba el tiempo hablándole a la barriguita de su amada, a su futuro bebe. Le contaba cuanto lo quería, que ganas tenía de conocerlo, de besarlo, de acariciarlo….

Un día llego la hechicera a palacio y solicito hablar con sus reyes.

-Majestades tengo algo importante que comunicarles.

-¿de qué se trata? -pregunto la Reina Nieves algo preocupada.

-es sobre su bebe, -respondió la hechicera.

-¿qué sucede? ¿Qué habéis visto en vuestra ola mágica?

-No os preocupéis mi reina que no son malas las noticias que traigo.

-Hablad pies, ¿es que no veía que nos tenéis inquietos? -dijo el rey.

-Lo siento mi rey, la noticia que vengo a traernos es maravillosa, creo que os llenara de más gozo si cabe. Veréis, estas últimas noches he estado consultando los astros y las estrellas con el fin de determinar el futuro de vuestro hijo, pero lo que estas me han comunicado es que no vais a ser padres de un bebe, no, seréis padres de dos.

-¿cómo? -dijeron los reyes al unísono.

-Si habéis escuchado bien, la Reina Nieves ha sido bendecida y en su barriguita crecen dos vidas y serán hembras. Así qué vais a ser padres de dos hermosas niñas, -término la hechicera.

Que felicidad, los reyes no podían creérselo, dos hijas, dos princesas.
Cuanta alegría, la Reina Nieves no podía creer que a ella hubiesen agraciado con esta bendición.

Siguieron pasando los meses y los reyes no paraban de hacer planes sobre sus futuras hijas, cuan bellas serían sí se parecerían a su madre, todos los príncipes de los reinos vecinos querrían conquistarlas. Su madre les enseñaría a bailar para que pudieran lucir se en las recepciones reales, claro que también les enseñaría a recitar poemas a pintar….. En fin todas esas cosas que hacen las princesas. Y su padre,¡ay su padre! , el soñaba con inculcarle el sentido de la responsabilidad para gobernar, la fortaleza para luchar contra los reinos que deseaban derrocar al suyo…. Y que mal lo pasaría cuando algún príncipe pidiera la mano de alguna de sus hijas.

-Mi rey dijo una mañana la reina, creo que es mejor que mandéis llamar a la curandera y a la hechicera.

-¿qué os sucede mi amada?

-Nada, mi esposo, que vuestras hijas tienen prisa por salir y creo que hoy es el día, hoy 11de Julio conoceréis a vuestras hijas.

Raudo el rey Rafa se levantó y corrió por los pasillos de palacio.

-¡¡Avidad a la hechicera!! ¡¡Y también. La curandera!! ¡¡La reina, mis hijas, que ya quieren venir!!

A las pocas horas se presentaron la hechicera y la curandera:
-¡¡ corred, corred, la reina Nieves esta en sus aposentos!!

La trataron con mucho mimo y cuidado, le pusieron cataplasmas de hiervas aromáticas para calmar el dolor, invocaron a los astros más poderosos para que la reina no le faltarán las fuerzas…..

Y al cabo de unas horas el rey escucho unos llantos de bebe detrás de la puerta y entro. Sus hijas habían nacido. Eran las dos princesas más bellas que jamás había visto. Eran tan bonitas que a su madre se le escaparon dos lágrimas cuando les vio la cara. Tenían los ojos almendrados de un castaño tan brillante y tan profundo que podías perderte en ellos.

Su boquita parecía dibujada en forma de corazón y pintada en color cereza. Su esposa estaba tumbada en la cama con las dos princesitas. El Rey Rafa se acercó, beso en la frente a su esposa y la miro con admiración.

Después cogió a una de las niñas en sus brazos ,luego a la otra y las apretó fuerte contra su pecho, pero sin dañarlas:

-Te llamaremos princesa Alba por ser la primera, la más valiente e intrépida. Y a ti princesa Ariadna porque serás como la luz del amanecer que quie a tu hermana, -dijo el rey.

Sus manitas eran pequeñitas pero agarraban con fuerza la mano de su papa.

-Que maravillosas hijas me has dado, nunca creí que la felicidad de que gozábamos pudiera en algún momento ser mayor y tu mi Nieves me la has otorgado, -le hablo el rey Rafa muy suave al oído de la reina que estaba descansando en su alcoba.

Al pasar unos días, el rey quiso compartir con sus vecinos la noticia del nacimiento de sus hijas y Mostrarles a las futuras herederas del reino. OH¡¡¡¡, fue lo único que pudieron decir los habitantes del país al ver tanta belleza y por duplicado.

Pronto se dio un gran banquete para celebrar tanta dicha y los reyes invitaron a cuantos monarcas conocían, a todas las magas y hechiceras del país incluso a alguna con una reputación no muy recomendable, pero daba igual los reyes eran felices y querían compartirlo.

Los vecinos hicieron lo propio, ellos lo festejaron; asaron jabalíes y perdices, los licores para brindar corrían por los toneles, los dulces hechos por las mujeres del campo se acababan en seguida.

Los invitados al palacio se lo pasaron en grande.

¿Todos? Todos no. Había una bruja malvada venida de un país muy lejano, que al oír el rumor del nacimiento de las princesas, de la fiesta dada por los reyes, y de la alegría del pueblo, decidió ir a comprobar por ella misma si tanta alegría y felicidad era cierta:

-¿por qué han de agradecer los súbditos del rey por el nacimiento de las dos niñas?, -pensaba-. Que estupidez, vaya gente más tonta, al final acabarán sometidos no a la voluntad de u rey, sino a la de dos niñearas consentidas.
Que sabría esa pobre gente lo que les espera, -decía con envidia.

Si, su, envidia era lo que sentía aquella bruja, pues sus súbditos como ella los llamaba, no eran felices viviendo con una gobernara tan necia,notan malvada y de tan oscuros sentimientos. No los trataba como el rey Rafa trataba a sus vecinos, con respeto y humildad. Para ella eran sus criados y le debían obediencia y ¿por qué no? Tres cuartas partes de sus cosechas de cada año, la mitad de los animales que nacieran en sus granjas y, por supuesto, nadie podía oponerse por que sabía que le esperaba un duro castigo.

Tanta fue la envidia que sintió hacia los reyes, hacia su pueblo y su felicidad y tato el miedo de que sus súbditos supieran de unos gobernantes como ellos y se marcharán de su país a este otro lugar, que decidió maldecir a las princesas y oscurecer así la vida de los reyes.

En un momento de la fiesta ene que el rey se separó de la reina, requerido por unos de sus invitados, la malvada bruja se acercó a la reina con la escasa de ver a las dos niñas:

-OH! que bonitas son y de cerca más aún Reina Nieves -le dijo- que feliz debéis ser ahora con dos hijas tan hermosas y tan sanas y con un rey que os adora.

– Si, la verdad es que sí. No se porque, pero he sido yo la elegida de esta bendición, pero ya tengo todo lo que un día desee,-contesto la reina algo desconfiada y temblorosa de aquella persona porque no le gustaron las vibraciones que le transmitía, y de eso las mamás saben mucho.

En un momento en que la reina se giró para hablar con la hechicera sobre el futuro de las niñas, la bruja cogió a la princesa Alba en sus brazos y haciendo que la acunaba le dijo al oído:

-Escuchadme bien princesa, pasarán 24 lunas completas y caeréis enferma, nadie sabrá lo que os sucede, nadie podrá calmar vuestro llanto y desasosiego, y llegara un dragón malvado con el que tendréis que luchar, llamado Cáncer, -así maldijo la bruja a la princesa Alba, aunque r suerte, si, si por suerte, no le dio tiempo a acabar la maldición pues la reina llego y se la arrebato de los brazos. Tampoco a maldecir a la princesa Ariadna…..

-¡ Abrid, abrid la puerta! Por favor necesito ver al rey….!!! -alguien gritaba con desesperación fuera, bajo el balcón de la sala de recepciones del rey.

El rey Rafa, alertado por los gritos, salió del castillo y allí, delante de el se encontró o, mejor dicho, casi tropezó con un hada:

-¿qué sucede, que os pasa? ¿Por qué requerís mi presencia con tanta alteración? ¿Y quien sois?. -pregunto el rey.

-Escuchadme señor es necesario que hablé con vos en un sitio más tranquilo, privado, la vida de vuestra hija Alba depende de lo que o tengo que comunicar, -dijo. Ah! Y mi nombre es Mafi y sin el hada Madrina de vuestras hijas.

-¿y cómo es que llegáis con 2 días de retraso a la celebración del nacimiento de las princesas?

-Eso, si no os importa, prefiero contestarlo dentro, -dijo el hada Mafi.

-Entrad, entrad, pediré que nos preparen algunas viandas y algún licor para calmar la sed del camino recorrido pues se que venís de un país lejano llamado Esperanza, -le dijo el rey.

Una vez hubieron entrado en la sala de recepciones y se hubieron marchado los sirvientes el hada comenzó su relato:

-Veréis mi rey, no he podido venir a tiempo a la fiesta del nacimiento de las princesas porque en el momento de partir mi bola lanzo unos destellos oscuros, unos rayos cayeron sobre la habitación donde me encontraba y un olor a azufre invadió toda la estancia. En ese momento supe que algo pasaba, que las princesas estaban en peligro y como de todas formas ya no llegaría a tiempo de protegerlas de lo que fuera que les estaba atacando, decidí estudiar en mi bola que era aquello que perturbaba la tranquilidad de las niñas. Descubrí después de algunos hechizos e invocaciones que un maleficio, una poderosa maldición había sido dirigido contra una de vuestras hijas por alguno de los invitados.

-¿y quien fue el que se atrevió a tan mezquino plan? ¿ y por que? -pregunto asombrado el rey Rafa.

-Eso no pude verlo porque la persona que lo hizo estaba protegida con un hechizo de invisibilidad para que ninguna hada o mago pudiera descubrir nunca la autoría del maleficio.

-¿y cómo averiguaremos a quien le dirigió la maldición? Y lo que es más importante ¿cómo podremos luchar contra ella?

-Mi rey podemos saber a quien maldijo esa persona, traerme por favor a las princesa y con mi varita lo averiguaremos.

El rey mando llamar a la reina y a sus dos hijas, y después de explicarle a la reina Nieves lo sucedido sentaron a las niñas en sus tronas reales.

-Sólo tengo que pasar mi varita por delante de las princesas,-dijo el hada Mafi.
-¿para qué? -pregunto la reina.

-Mirad todos los recién nacidos desprenden un aura, una luz especial, parecida al arco iris, con muchos colores y estrellas brillantes cuando se les pasa la varita mágica de su hada madrina.- Y asi lo hizo; le paso la varita a Ariadna y esta empezó a desprender luces de muchos colores muy alegres y llamativos. Siguió pasando su varita y comenzaron a chiporrotear estrellas, la princesa Ariadna se lo estaba pasando genial intentando coger con sus manitas las estrellas que había delante de ella.

El rey, la reina y el hada Mafi se miraron aliviados. Acto seguido hizo lo mismo con la princesa Alba; la princesa desprendía unas luces muy apagadas, sus colores no brillaban tanto como las de Ariadna, eran tristes y oscuras y, además casi no salían estrellas y las que lo hacían explotaban al momento.

-Es ella, la maldición fue dirigida a la princesa Alba, -dijo el hada.

-¿Que le pasa a mi hija? ¿Quien querría hacerle daño a un bebe tan indefenso? ¿Se va a poner bien?. -preguntaba la reina Nieves muy nerviosa pensando que algo muy malo le pasará a su bebe.

-Tranquilizaos mi reina, es grave, pero por lo que parece el aura de protección con la que ha nacido vuestra hija Alba es más fuerte de lo que yo hubiera pensado y, aunque esta debilitada, todavía desprende luz y eso es buena señal, lo que no se es lo que vendrá después.

-¿después? -pregunto el Rey Rafa.

-si después, de la maldición que le han lanzado a vuestra hija no consiste sólo en debilitar su aura, eso no sirve de nada, el aura se regenera con los hechizos adecuados. Sospecho que esto es el aviso de que algo peor vendrá después, por eso el siguiente paso es trasladarla a mi castillo allí tengo todos instrumentos para protegerla mejor y poder ayudarla en lo que requiera.

-No dijo la reina, no dejaré a mi pequeña sola ante el peligro que le e echa yo iré con ella.
-y yo no te dejare sola a ti amada esposa; esta lucha la llevaremos entre todos. Disponer todo lo necesario para el traslado. ¿ cuándo partiremos hada Mafi? – dijo el rey.

-cuanto antes mejor, no hay tiempo que perder.
partieron en carrozas hacia el palacio del hada Mafi, en el país de la Esperanza, atravesaron bosques,aldeas, ríos, y otros reinos vecinos. Tardaron unos días en llegar y cuando lo hicieron las niñas estaban muy cansadas, sobre todo la princesa Alba, a la que se le notaba más débil que al partir.

Se abrió el paso elevado con un fuerte ruido de cadenas y dejo ver el interior de la fortaleza del hada; asomo un jardín con toda clase de árboles frutales que desprendían olores a. Naranja, a manzana, a la limón….. Y plantas aromáticas de lavanda, tomillo o jazmín que hacia. Qe la combinación de tantos olores fuese un festín para el olfato.

Había un gran estanque en el que jugaban muy entretenidos unos patos y en la otra orilla había unos cisnes maravillosos que no paraban de acicalares las plumas. Y detrás de todo este jardín apareció ante sus ojos un castillo blanco, luminoso,con grandes ventanales por donde entraba mucha luz, y cortinas de seda que se alegaban y jugaban con cualquier brizna de aire que las tocara.

Tenía dos Torres en las que, suspendidas como por arte de magia, había dos cúpulas de color del cielo, de las que caían pétalos de rosas cada vez que soplaba el viento, así los pétalos salían volando por todo el castillo y parecía que llovían rosas…

Bajaron de la carroza, y las niñas intentaron coger algunos pétalos pero el viento los volvió a elevar.
-Entremos, ya tendréis tiempo de investigar en el jardín y jugar con todos los efectos mágicos que he instalado yo misma, pero ahora necesitamos descansar, el viaje ha sido pesado y hay que recuperar fuerzas. Además, Alba esta más débil que cuando salimos.

Al entrar al castillo lo primero que vieron fue una enorme sala, lo que seguro era el salón de baile, tenía farolillos de colores suspendidos alrededor de toda la estancia y se ébano encendiendo conforme ibas avanzando, no, es que el castillo del Rey Rafa fuera muy distinto a este o más pequeño, no es que las niñas no habían visto otro que no fuera el suyo.

Tenía una gran escalera que subía a las habitaciones, con peldaños de mármol rosa que sonaban al pisarlo, como si de un piano gigante se tratase; el pasamanos era suave, delicado, parecía que acariciaras un gatito de angora.

Llegaron ante una puerta color abedul con grandes grabados de estrellas de diferentes tamaños, planetas que giraban sí uno miraba la puerta desde otro ángulo. También tenía un gran sol en el centro que se veía completo si la puerta estaba cerrada y se partía al abrirla pareciendo dos medias lunas.

La habitación estaba totalmente acondicionada y era tan grande que podían estar los dos reyes junto a sus hijas sin preocuparse por el espacio, había de sobra.

El hada Mafi había supuesto que la reina no dejaría solas a sus hijas en otra habitación así que en esta había dispuesto dos camitas con un dosel dorado del que caía unas finas ortigas a modo de mosquiteros que estaban atadas a las barras de la cama y adornadas con unos grandes lazos dorados también.

En la pared de enfrente estaba situada la dama de los reyes, igual de ornamentada que la de las princesas, aunque esta en vez de ser dorada era de madera noble de un color muy oscuro. Tenía cuatro robustas patas de León que sostenían el peso de la cama. El cabecera estaba grabado con imágenes de otras hadas, igual de bellas que el hada Mafi y cada una representaba una estación del año. ¿Serían familiares de nuestra anfitriona?

Se preguntaba la reina que observaba el grabado con mucha atención.
¿Cuales serían los poderes de aquellas cuatro mujeres tan majestuosas?

En fin, una vez terminaron de acomodarse sonó un ligero tintineo, era como sí alguien estuviera paseando por los pasillos del castillo haciendo sonar una campanilla, la reina se asomó y comprobó sorprendida que había una pequeña ardilla vestida con un diminuto delantal que hacia sonar la campanilla para avisar de la cena.

Las niñas, que ya gateaban, se asomaron a curiosear e imaginaos cuando vieron a aquella ardilla con su delantal y su campanilla….. Sólo querían cogerla y jugar con ella ai que la reina Nieves no tubo más remeció que reprenderías por su actitud y soltar a la pobre ardilla que una vez se vio a salvo salió corriendo escaleras abajo.

Los reyes bajaron al gran salón llevando en brazos a las princesas y se sentaron a la mesa que habían dispuesto para la cena los ayudantes del hada Magi. Una vez sentados comenzaron a cenar, en un lado de la mesa los reyes y junto a ellos había colocadas dos sillitas para las princesas, y en el extremo opuesto estaba Mafi,

Los ayudantes del hada no paraban de traer ricos alimentos de todas las formas y colores, tortillas de huevo, carnes asadas, pescados de colores llamativos aderezados con salsas igual de sorprendentes, licores digestivos que olían a mil aromas diferentes.

Pero lo mejor y más asombroso eran los «»ayudantes»» del hada; eran las ardillas del jardín de la entrada del castillo quienes traían los alimentos, también había unos pequeños seres como sí fueran ángeles pero sin alas, tan bellos, desprendiendo una estela de luz muy tenue que iban dejando al caminar.

-Se llaman Aurus Magnus y son personas que nacieron con un don -dijo el hada Mafi, su aura es calificada como suprema y ayudan a los que tienen la suya debilitada a restaurarla, entre otras cosas.

Después aparecieron unos niños que iban retirando los platos y lis cubiertos de la mesa. Las niñas se asustaron al verlos y los reyes se quedaron boquiabiertos:

-No temáis,son indefensos, si no no estarían aquí,-les tranquilizo.

-¿quienes son. ¿Y qué les sucede? -pregunto el Rey Rafa.

-Se llaman asinaurus, son niños que, al nacer o durante su infancia fueron víctimas de algún maleficio o maldición, perdiendo su luz, su aura, la que tienen todos los niños al nacer y pierden cuando llegan a su juventud. Veréis mi rey , no todos los niños que nacen lo hacen con un aura tan fuerte y poderosa como la de la princesa Alba, y no todos los niños cuando nacen tienen la suerte de tener un hada a su lado, somos pocas y no llegamos a tiempo en algunas ocasiones -les explico-. Cuando son tascados pierden facultades, están débiles, apenas se sostienen, su aura solo tiene las últimas fuerzas para llegar a mi castillo siguiendo la luz que este desprende, como i de in guía se tratase. Y llegan aquí para ser curados y que su luz vuelva a brillar como al nacer.

-¿qué tardan en curares hada Mafi? -pregunto el rey.
-eso depende, tardan mucho, otros menos, pero la gran mayoría logra sanar.

Los reyes volvieron su riada hacia las princesas que jugaban en el suelo con las ardillas ayudantes. La reina bajo su mirada y el rey le cogió la mano y la beo. Viendo la preocupación que asomó en la ojos de la reina el hada les dijo:

-No temáis mi reina Nieves, cómodos he explicado antes vuestra hija tiene un aura extraordinaria, muy fuerte y poderosa, si no, no hubiera sobrevivido al maleficio. El aura de Alba se acerca a la de los Aurus Magnus que son los únicos que pueden sobrevivir a una maldición tan directa y tan cerca de la persona que la pronuncia -la tanquilizo-.

Pero desde mañana empezaremos a tratarla con los hechizos correspondientes y con las curas adecuadas, para eso he hecho llamar a vuestra curandera y mañana comenzaremos . Así qué ahora subid a vuestros aposentos y descansad, nos quedan unos días de duro trabajo.

A la mañana siguiente la princesa Ariadna fue la primera en despertar, estaba hambrienta, y llamaba a su mama. Los reyes se despertaron y al momento volvieron a oír la campanilla que les avisó la noche anterior.

Cuando la reina Nueves fue a despertar a la princesa Alba, la niña se resistió, protesto y lloro, no quería levantarse estaba débil y tenía sueño.

-bajad esposo y segunda con Ariadna yo os esperare aquí y cuando Alba quiera despertarse ya bajare yo.

Pero la princesa Alba no despertaba, la reina fue a cogerla y sintió que la temperatura de su cuerpecito era muy alta:
-ardilla!! ¿Ardilla dónde estas? -llamo la reina.

-mi señora me llamo señora ¿qué deseáis?

-necesito que aviséis al hada Mafi, la princesa esta empeorando, esta caliente y encogida, no para de sollozar y no se qué hacer, -dijo la reina.

-tranquilizaos, voy en un santiamén.

Y soñora salió disparada hacia el otro lado del castillo para avisar al hada del estado de la princesa, llego junto a una puerta de cristal pero que no dejaba ver el interior e hizo sonar su campanilla, el hada abrió la puerta y la ardilla subió por el delicado vestido de gasa al hada hasta llegar al hombro, se acercó al oído y le comunión al hada el requerimiento de la reina.

No había pasado ni info minutos cuando golpearon la puerta de la estancia de los reyes. La reina abrió muy nerviosa y apenas podía articular palabra. El hada Mafi se dirijo hacia la camita de la princesa Alba y comprobó su estado.

-ha empeorado bastante con el viaje, hay que bajarle la temperatura y calmarle el dolor. Esperad aquí, os traerán algo para ello, yo mientras voy a mins aposentos a consultar los hechizos adecuados para empezar con la restauración de su aura, no hay tiempo que perder. La maldición está actuando más rápido de lo que pensaba.

Al momento volvieron a llamar a la puerta y al abrir la reina se encontró no un Aurus Nagnus, pero este era diferente a los que había visto la noche anterior.
Era más bello si cabía, transmitía una gran serenidad al mirarlo a los ojos y cuando la reina le indicó que pasara una gran sonrisa blanca se abrió paso por sus labios del mismo color cereza que tenía la princesa al nacer.

-Soy Lara la hija del hada Mafi y gran Aurus Magnus – se presentó- mi madre me ha dicho que os traiga unas píldoras para calmar el mal de la princesa, si me permitís yo mismo se las daré.

La reina ni supo más que indicarle la cama de la princesa y Lara se acercó , caminaba como sí flotará, era como sí su cuerpo no pesara:

– Tomad mi pequeña, tomad estas golosinas os harán sentir mejor. La princesita se giró, lo miro a los ojos, y sonrió.-No os asustéis, se por lo que estáis pasando, pero el dolor pasara pronto, lo se, yo pase por el. Pronto os recuperareis, no temáis nada de lo que esta maldición pueda traer con sigo, mi madre y yo estaremos aquí para ayudaros a luchar contra ella -le decía al oído-, y la princesa pareció entenderlo pues cogió las distintas pastillas con formas atractivas golosinas y se las llevo a la boca. Luego se volvió a dormir.

El hada Mafi entro en su habitación y se dirigió a un rincón, donde al lado de una ventana, fabricada con cristales de diversos colores que hacían que entrara una luz como la que desprende la princesa Ariadna al pasarle su varita mágica, había un gran atril, sobre el descansaba un pequeño libro:

«»EL GRAN LIBRO DE LOS HECHIZOS»»

Rezaba en su portada. Pero era pequeño, diez o quince páginas Como mucho; ¿como iban a estar ahí todos los hechizos?

Pero al acercarse, el hada le hablo así al libro:
-buenos días maestro.
-buenos días hada Mafi -contesto el libro.
-necesitaría consultar unos hechizos y algunas pócimas, -dijo el hada.
-¿con qué fines? ¿En qué nueva empresa andáis metida ahora?

-No os preocupéis, los fines de mi consulta son generosos, es urgente que ayude a la princesa Alba en su recuperación del aura con la que nació, creo que esta pequeña podría ser como mi hija Lara Gran Aurus Magnus.

Pero también necesito consultaros para obtener información sobre el tipo de maldición y la persona que pudo hacerla, aunque vistos los resultados de tal maleficio ya tengo algunas sospechas de quien pudo ser.

-entonces, escuchadas vuestras intenciones os doy mi permiso para utilizar me como instrumento de búsqueda. Pero tened cuidado, la persona a la que posiblemente os enfrentéis sabéis que puede ser poderosa, y si es como el ataque que sufrió vuestra hija, la batalla será dura y necesitarás la ayuda de las cuatro hadas de las estaciones. Ellas son maestras hadas y entre las cinco será más fácil derrotar al agresor.

-Lo se, era algo en lo que ya había pensado, gracias.
Y dicho esto, el hada Mafi o mejor dicho; La gran maestra hada Mafi, porque no os he dicho pero era gran maestra, o sea el hada que esta por encima de todas las hadas, y las demás le debían obediencia y repeto, era la más sabía y poderosa, pero a ella no le gustaba que la llamarán con ese nombre tan largo, se sentía como las demás, ni más ni menos, abrió el libro y empezó a buscar y pasar páginas leyendo a una velocidad asombrosa.

Del libro seguían apareciendo páginas y más páginas, cada vez se hacía más gordo. ¿Dónde estarían escondidas todas esas páginas que antes no se veían ? Bueno supongo que son cosas que pasan cuando eres un hada y vives entre objetos mágicos….. Mafi siguió investigando toda la mañana y descubrió como contrarrestar la maldición y sanar el aura de Alba, también aclaro sus sospechas, supo que ninguna bruja más en todo el mundo podía lanzar un maleficio tan potente como el que lanzaron a su hija Lara y que esta ve le habían lanzado a la princesa Alba que la bruja Canciria. La más malvada de todas las brujas que os podáis imaginar.

Y era tan malvada porque en su corazón oscuro solo residía la envidia y el rencor.
No tenía otros sentimientos que no fueran estos, sentía envidia de todo y de todos, de la felicidad de los demás, del amor que pudiera residir en las personas, las posesiones más valiosas que pudieran tener ellas las deseaba por el simple hecho de arrebatar las aunque estas fueran insignificantes, y era rencorosa y vengativa, siempre estaba pensando como vengarse de las personas que le habían plantado cara o la habían desobedecido.

Pero había una diferencia con la maldición de su hija, a Lara quiso dañarlo en ese momento, quiso arrebatarle el aura y ya esta, que no es poco pues sí su madre no hubiera sido el hada que es, Lara no hubiera sanado por completo. Pero a la princesa Alba le había echado una maldición en el tiempo, Alba tendría que luchar, no sabía cuanto , por sanar.

Sin pensarlo invoco a las cuatro hadas de las estaciones para que vinieran lo más rápido posible a su castillo. Y no tardaron en aparecer. En unos minutos y bajo una cortina de estrellas fueron apareciendo una por una las hadas.

La primera en aparecer fue Brisa, el hada de la primavera, ara rubia alta y esbelta y desprendía un aroma a Rocío, a hierba recién cortada, a almendros en flor…… Que te cautivaba.

La segunda fue Ocaso, el hada del verano, que desprendía una luz anaranjada, suave igual que cuando se esta escondiendo el sol por el horizonte en un atardecer de verano. Tenía los ojos de un azul profundo como el mar cuando esta en calma y era igual de alta que Brisa.

Después apareció Nocturna, el hada del invierno. Morena de pelo largo con las puntas de su cabellera blancas, como mojadas por la nieve. Su rostro era más pálido que el de las dos anteriores, pero no por eso menos bello.

Y por último, entre un remolino de hojas secas surgió un hada de melena castaña, casi rojiza, con una sonrisa picara y juguetona, se llamaba Boreal.

-Aquí estamos Gran hada Mafi nos has llamado y hemos acudido lo más rápido posible, -dijo Ocaso. ¿ qué ha sucedido esta vez para que nos convoques?

-Si, ¿qué sucede? -pregunto Ocaso. La llamada ha sido muy repentina, no es la costumbre……

-Lo se, y perdonad, pero ha sucedido algo y necesito vuestra ayuda para afrontar la lucha que se acerca, -dijo el hada Mafi.

-Gran hada sabéis que siempre podéis contar con nosotras para lo que necesitéis pero por favor explicarnos, ¿ qué nueva contienda es la que nos espera? -pregunto Nocturna.

-El hada Mafi les explico todo lo acontecido desde el nacimiento de las niñas hasta la maldición lanzada por Canciria, desde como era el Aura de la princesa Alba hasta la debilidad en la que se encontraba.

-Y ahora que lo sabéis todo ya sabéis el por que de mi llamada. Necesitamos trabajar juntas, ya sabéis como se las gasta la bruja Canciria y esta vez, después de que con Lara fracasará, va a dar más guerra que nunca.

-Y ¿qué queréis que hagamos? -preguntaron las cuatro hadas. -Vamos a trabajar en nuevas pociones y nuevos hechizos para que podamos restablecer el Aura de la princesa Alba lo antes posible.
-¿Y por que tanta prisa en sanarla? Bien sabéis Gran hada que las prisas no hacen más que entorpecer nuestro trabajo y al final te retrasan y hay que volver a empezar, -pregunto Brisa.

-lo se y lleváis razón hada Brisa, pero tengo un mal presentimiento, y quiero que la princesa no tarde mucho en restablecer su aura.

Y dicho esto las cinco hadas se pusieron a trabajar. Las semanas pasaban en el castillo del hada Mafi y ella y las cuatro hadas solo salían del estudio para que Alba bebiera una nueva pócima que hiciera cada vez más fuerte su aura y que le dotará de alguna resistencia extra a las maldiciones, esto último era por orden de l hada Mafi que quería que la princesa Alba estuviera preparada para cualquier contratiempo al igual que la princesa Ariadna.

Luego probaban hechizos de luz, para que brillara más que nunca el aura de las niñas, pues sucedió que Ariadna también debería fortalecerse.
Seguían pasando las semanas y las princesas ya andaban y hacían las delicias de todos los habitantes del castillo. Cuando el tiempo era frío y oscuro jugaban con sus papas dentro, en una gran estancia junto al salón de b silencio. Era una habitación enorme con ventanales grandes, como los del resto del castillo, pero con la diferencia de que estos emitían la luz del sol que en días soleados se había acumulado en los cristales, así cuando el día era oscuro y no era posible jugar fuera, en la habitación entraban hermosos rayos de sol que incluso calentaban.

También había baúles repletos de juguetes, de vestidos para que las niñas se disfrazaran, había muchas pelotas de colores que a veces las hadas las hechizaban para que botaran solas y las princesas se dedicaban a intentar cogerlas, ¡qué divertido! Pelotas por aquí, pelotas por allá, al final terminaban rendidas de tanto corretear detrás de tantas pelota.

A veces las hadas en los ratos que tenían libres para descansar jugaban con las princesas. ¡ unto disfrutaban las niñas peinando esas largas cabelleras!, le hacían distintos peinados y le colocaban muchas flores y pancitas en el pelo. Luego no había manera de dejarlo como estaba antes de las sesiones de peluquería a las que se sometían las hadas de las cuatro estaciones, si no era con alguno de los hechizos pertinentes. Pero todo era poco para que las princesas no echaran de menos su casa.

Pasados ls meses, el hada Mafi fue a hablar no los reyes para comunicarles que su hija estaba bien , que su aura estaba restablecida, y que en unos días podrían volver a su palacio. Ella les avisaría cuano la carroza estuviera preparada y sus enseres dentro. Decidió que volvieran porque había pasado mucho tiempo y no vio ningún peligro cerca, creyó que a lo mejor había exagerado y sólo había que sanar su aura.

Pero no, no se equivocó en su primer pronóstico:
La princesa Alba se despertó al día siguiente con un gran malestar, le dolía la cabecita y la barriguita. No quiso desayunar y tampoco se encontraba con ánimos de jugar. El hada Mafi fue a la habitación de la niña y e volvió a pasar la varita tal y como hiciera la primera vez que la vio.

-Que raro – pensó el hada-, su aura brilla como la de su hermana, esta totalmente restablecida, ¿qué e pasara?
Se volvió, miro a les reyes y les dijo:
-Mi señor creo que no va a ser posible vuestro regreso hoy, algo le sucede a la princesa y hasta que no lo averigüemos no es recomendable el traslado.

Lo siento mi Reina Nieves se que estáis cansada de tanta pócima y hechizo pero es necesario que tengáis un poco más de paciencia.

-Esta bien hada Mafi no os preocupéis, haced lo necesario para conocer lo que le sucede a mi hija, no atendáis nada más, nos quedaremos aquí hasta que sea seguro Oliver a casa -dijo la Reina Nieves.
El Gran hada Mafi reunió a las demás hadas y les dijo:
-Escuchad, algo se acerca, no es normal el estado de la princesa y lo contradictorio de la luz de su aura, que siempre esta ligada al estado de salud de su dueña.

-Señora,¿si el aura de la princesa esta restablecida y ella no, no será por otro motivo que no tenga nada que ver con su aura y que hayamos pasado por alto? -pregunto Boreal,el hada del otoño.
-¿Qué queréis decir? Explicarnos.

-Mirad vos uñisteis que el aura de la princesa Alba parecía ser poderosa por haber aguantado y protegido a su dueña de tal ataque, casi tanto o as que la de vuestra hija Lara, Gran Aurus Magnus, ¿no es así?

-en efecto sospeche en su momento que pudiera ser más poderosa que la de Lara -afirmo- pero ¿ a qué conclusión queréis llegar?

-Quiero deciros que no sólo es el aura de la princesa lo que es poderosa, si no ella misma, es decir; creo que su malestar esta causado por que preve algún mal cercano que la acecha, algo que esta por llegar y que sucederá en breve. Por eso su aura no se resiente, si no que es su cuerpo el que lo ace. Creo que esta niña tiene más de un poder por descubrir y uno de ellos es la premonición, y ella no lo sabe, y nosotros tampoco hasta ahora si no lo hubiéramos preparado adecuadamente para que su cuerpo, en este caso, supiera expresar ese malestar.

-Si, es posible lo que decís. Yo ya sospechaba algo cuando esta niña fue capaz de sobrevivir a tal maldición. Si es cierto lo que decís debemos estar preparados para ayudar a la princesa.

Días después el cielo comenzó a tornease de un color anaranjado, parecería como sí estuviera ardiendo, poco a poco este color cubrió por completo el país de Esperanza, y la princesa comenzó a sentirse mal.

Un día, una de las ardillas campesinas del reino del hada Mafi golpeo fuertemente la puerta de palacio. Un Sinaurus abrió la puerta y se sorprendió mucho, pues los golpes eran muy fuertes para una ardilla tan pequeña. La ardilla le pidió que llamara al hada que tenía un mensaje que darle, y el ayudante subió a los aposentos del hada para avisarla del requerimiento de la ardilla.

El hada Mafi se presentó ante la ardilla:

-Hablad, ¿qué es eso tan importante que tenéis que decirme?

-Mirad hada, ¿ os habéis fijado en el color que ha adquirido el cielo de nuestra hermosa región?

-Pues claro, hace días que lo he notado, pero ¿ es eso lo que venís a contarme?

-No, no, claro que no. Lo que quiero contaros es que hace días se ha instalado en lo alto de la colina de la Fe un animal enorme, tiene dos alas monstruosas que lo elevan por el cielo como sí de un pajarillo se tratara, y creo que el cambio del color de nuestro cielo: ¿no estará ligado a este animal que acaba de aparecer?

-Puede ser ardilla, ¿habéis visto algo más? ¿ esta acompañado de alguien?

-No, esperad, si , ahora que lo decís creo que no esta soló. Lo digo porque cuando vuela alrededor de la colina parece que tuviera una enorme joroba en su lomo lo que no se distingue bien, es como una sombra negra mientras el es todo de color morado y expulsa fuego por la boca cada vez que ruge.

-Canciria -pensó Mafi- Bien escuchad atentamente ardilla: avisa a todos los habitantes de la región, corred la voz; un peligro se acerca y todo aquel que quiera resguardarse de el puede venir a mi castillo pero que también busco voluntarios para luchar ese animal que sobrevuela nuestro cielo, pues creo que pronto seremos atacados por el y por su ama, -ordeño.

-¿Atacados? ¿Nosotros? ¿Y qué hemos hecho nosotros para merecer tal castigo? ¿ A qué rey habéis nombrado que hemos ofendido tanto mi hada?,-pregunto la ardilla.

-No hemos ofendido a nadie querida ardilla, el nombre que habéis escuchado de mi boca ha sido Canciria la bruja más malvada y poderosa que existe. Y no viene a destruirnos a nosotros por haberla ofendido, viene a destruir a la princesa Alba y a todo el que la ayude a defenderse.
Así qué avisad a todo el que podáis, creo que vamos a necesitar toda la ayuda posible,-le pidió el gran hada Mafi a la ardilla.

El hada subió al estudio donde estaban Boreal, Ocaso, Nocturna y Brisa hablando sobre los avances que habían hecho con sus poderes en este tiempo en que no se habían visto. Los habían aumentado y ahora eran más poderosos que antes, tenían mejor protección ante cualquier ataque y sobre todo eran más rápidos. El hada Mafi llego y les comento la noticia recibida por la ardilla:

-Estamos preparadas para la lucha Gran hada, ¿ pero lo están los demás? -pregunto Nocturna.

-¿A qué te refieres hermana? -pregunto Ocaso, pues así se llamaban entre ellas.

-Me refiero que sí vamos a ser atacados por Cancieria, como bien has avisado Mafi a todos las criaturas de la región, vamos a necesitar la ayuda no solo de ellos sino de los Aurus Magnus, de las aprendices de hada de cada una tenemos a nuestro cargo, de todas las he hicieras aunque sean de rango menor y sobre todo de las curanderas disponibles, nos van hacer falta.

-Tenéis razón, Nocturna avisad a vuestras aprendices,que estén preparadas, nos deberán ayudar, -dijo Mafi. Por lo menos repelerán los ataques mientras nosotras le enviamos hechizos.

También vamos a necesitar a los soldados del rey Rafa para que ataquen al animal que transporta a la bruja. Es importante que la derribemos de su lomo así será más indefensa y sus ataques no vendrán desde el cielo.

Y así fue como se dio aviso a todas las aprendices de hada y a todas las hechiceras y curanderas de la región de Esperanza, y como se aviso al Rey Rafa de la batalla a librar y de lo necesario de su ayuda.

Como era de esperar de un rey tan valiente, estuvo de acuerdo en prestar su ejército, pero con la única condición de que sería quien los guiara pues quería destruir con sus propias manos a la criatura que quería dañar a su hija, puesto que el no podía matar a la bruja Canciria, que sólo podía ser destruida por otra persona mágica y el no lo era.

Fueron llegando poco a poco y el castillo se llenó de mujeres de largas cabelleras y vestidos vaporosos, que llevaban en sus manos sus varitas listas para cualquier cosa que les esperará en la batalla. De hechiceras que transportaban grandes cacerolas donde fabricar pócimas, y curanderas que traían una especie de cajita roja pequeña pero al abrirla no paraban de salir toda clase de instrumentos para sanar y calmar el dolor.

Lara, por su parte, aviso a todos los Aurus y los reunión junto con los demás invitados al castillo, también selecciono a aquellos Sinaurus que estaban casi restablecidos y les pidió su colaboración. Todos aceptaron, querían ayudar al hada que tanto había hecho por ellos.

Por otra parte, comenzaron a llegar todos los animales que se habían enterado de lo que se les aproximaban y querían ayudar.

-¡ Habitantes de Esperanza Escuchadme! -hablo el Gran hada Mafi a los presentes, entre los cuales se encontraban los reyes y sus hijas. Todos sabemos ya porque estamos aquí y os doy las gracias a todos los presentes por querer arriesgar vuestra vida para salvar la de la princesa Alba.

La batalla que nos espera será dura pues nos enfrentamos a la bruja Cancieria, la más malvada y poderosa bruja de todos los tiempos. Se oyeron las exclamaciones y murmullos de los «»invitados»» al castillo.

Quiero que sepáis que comprenderé todo aquel que no quiera luchar por miedo o porque no se encuentre preparado, estáis en vuestro derecho a ríos.

Pero también agradeceré infinitamente a todo aquel que se quede. Dicho esto el que quiera puede marcharse.

Nadie se movió de su sitio, se miraban unos a otros pero nadie se marchó.
-Gracias, no esperaba menos de todos los habitantes del país de Esperanza, -dijo el hada Mafi. Y ahora a trabajar.

Las cuatro hadas organizaron el trabajo y les dieron instrucciones a sus respectivos aprendices.
Boreal encargo a los animal iris vigilar los movimientos de la bruja y su criatura.

Brisa ordeno a los enanos habitantes de las flores recolectar todo el polen e la flor de Adelfa, y sus estafas pues eran altamente venenosas al igual que bellas, para derribar a la criatura voladora de la bruja.

Nocturna se encargó de conjurar a las estrellas, la luna y la noche para que apareciera y se mantuvieran en el cielo teniendo así un manto de oscuridad que les propiciaba para el ataque, y la luna, la les suficiente para la batalla. Pero deberían esperar a ser invocados.

Ocaso despertó al Sol, el Gran Astro,y le pidió rayos de luz fuertes y cegadores que pudieran hacer arder cualquiera que se acercara demasiado al castillo, y también le pido paciencia hasta ser invocado. De este modo, entre Nocturna y Ocaso producirían gran confusión a la bruja Canciria pues de pronto se haría la noche como al momento caerían rayos de sol.

Organizado el trabajo y cada uno en su puesto sólo quedaba esperar….. Pasados dos días un ciervo de gran cornamenta llego al castillo.

-¡Escuchad! Hadas de las cuatro Estaciones, Gran hada: la criatura voladora de la bruja resulta ser un dragón, un dragón de nombre CÁNCER, mientras yo descansaba cerca de la colina de la Fe, he oído como lo llamaba y le decía que había llegado la hora, que ya no podía esperar más.

Y no cabaña de decir esto cuando un gran estruendo sonó en lo alto del castillo. Todos salieron a mirar y vieron a la bruja a lomos de su dragón CÁNCER que escupía ráfagas de fuego, cada batir de alas del animal era el ruido que habían escuchado.

-¡¡¡ todos a sus puestos, el momento a llegado!!!! -grito el hada Mafi. ¡¡¡¡Por la princesa Alba!!!

Y se dispersaron por todo el castillo. Los Aurus Magnus estaban en primera línea, pues por su poder natural de repeler maleficios eran los más adecuados para esta ubicación, detrás las aprendices de hadas, junto con las cuatro hadas de las Estaciones y por último loas hechiceras con sus pócimas.

El rey Rafa y su ejército estaba escondido detrás del castillo, donde había un pequeño bosque cubierto de cipreses de Leyland que les proporcionaban el escondite perfecto pues son altos y frondosos y desde el aire no se puede ver a quien pasea por el. Los arqueros del rey llevaban flechas fabricadas con estacas de Adelfa y en su punta el polen de dicha flor, ya que así eran más letales.

La bruja Canciria seguía sobrevolando el castillo. Todos estaban expectantes, no se podía dar un paso en falso , había que esperar a que la bruja tuviera un descuido. El dragón CÁNCER escupió varias ráfagas de fuego y los Aurios Magnus desplegaron una cortina de color muy luminosa para proteger bajo ella a los demás. Cuando la cortina se retiró la bruja lanzo un maléfico que las hadas repelieron con otros más fuertes. El dragón seguía escupiendo fuego y los Aurus Magnus volvieron a poner su pantalla protectora, pero con ella los demás no podían enviar hechizos así que la quitaban cada vez que la bruja se alejaba y la volvían a poner cuando se acercaba con lo que los debilitaba bastante. En cada lanzamiento de fuego que hacia el dragón CÁNCER, el cuerpo y el aura de la princesa Alba se iban debilitando, apenas podía desplegar ya su aura para protegerse.

Las aprendices de hadas no dejaban de lanzarle las pócimas que hacían hechiceras, impulsandolas con sus varitas. En un momento en que los Aurus Magnus y los Sinaurus tuvieron que descansar para que su aura no se agotara el dragón quemo un ala del castillo y dejo al descubierto a la reina Nieves y sus hijas, dejando el campo libre a la bruja que le envió un maleficio a la princesa Alba que la alcanzo de lleno. La princesa desplegó su aura, pero no tubo tiempo de hacerlo por completo y cayo despedida varios metros, su madre corrió hacia ella y comprobó que la niña seguía viva, ¡ qué fuerte era la princesa Alba! -mama no temas, estoy bien y seguiré luchando…… -le dijo para calmar a su madre y cerro los ojos.

Por su parte el Rey Rafa estaba atento a los giros del dragón, que seguía escupiendo fuego:
-Cuando llegue al bosque y queme las copas de los árboles entonces despiadada, -ordeño.

Y así ocurrió, el dragón CÁNCER comenzó a sobrevolar el bosque, montado por la bruja, y en una de sus ráfagas dejo al descubierto al Rey y a sus hombre:

-¡¡¡ahora!!!

Desde el suelo comenzaron a lloverle flechas envenenadas al dragón, que confundido tuvo que huir hacia la colina de la Fe para resguardarse del ataque sufrido. Cuando piso tierra el dragón ya estaba malherido y la bruja bajo de su lomo:

-¡ va! Que asco de dragón ¿y decías que querías ayudarme a terminar in la princesa Alba? No sirves para nada, ni siquiera como transporté.

Quédate aquí ya terminare yo el trabajo para el que hemos venció. Al final todo lo que tengo hacer yo sola, -le dijo la bruja Canciria al dragón y lo dejo allí posado en el suelo malherido mientras este le suplicaba por su vida. Pero la bruja no quiso hacer nada por el.

La bruja cojijo su escoba, que estaba metida en una saca pegada en un ala del dragón, se subió a ella y se dirigió al castillo.

-Ahora la bruja Canciria es más accesible, esta desprotegida. Sin su dragón ya no tiene la rapidez de movimientos de antes, ahora es cuando tenemos que derrotarla. Todos preparados y lanzaremos un ataque conjuntó, -aviso el gran hada Mafi.

Las curanderas se llevaban a los Sinaurus que no habían resistido los ataques de la bruja al interior del castillo y allí les a iban aplicando las primeras curas.

Mientras las hadas de las cuatro estaciones y el hada Mafi se reunieron delante junto a los Aurus Magnus:
-Escuhad hermanas, cuando de la orden invocaremos juntas el hechizo destructor que hemos fabricado estos meses en el estudio, ahora Brisa y Nocturna debéis invocad la noche y el día, el sol y la oscuridad….. -dijo Mafi.

Hermana pero nos afectara a todas, -respondió Brisa.

-No hermana. Por eso hemos movido nuestro emplazamiento junto a Lara y sus hermanos, -se giró entonces a Lara. -hija ahora te necesito más que antes, deberéis estar atentos a mi señal, cuando la bruja sobrevuela nuestra posición desplegaréis por última vez vuestras auras protectoras, cuando yo os lo pida las quitaréis para que sí hermanas y yo invoquemos el hechizo, pero acto seguido volveréis a protegernos a todos del ataque de la bruja y del mismo hechizo.

-Así se hará madre, confiad en nosotros, estamos preparados.
Y así ocurrió; mientras la bruja, muy anonadada por lo sucedido con el dragón, volvió volando en su escoba al castillo, e iba lanzando maleficios y maldiciones a diestro y siniestro sin importarle lo más mínimo a quien dejaba herido, se dio cuenta que el aura de protección accionada por todos los Aurus Magnus era más intensa en color y más brillante. Sede su escoba comenzó a apuntar con su varita la paca protectora:

-¡¡¡¡Ahora Lara!!!, -gritos ron las hadas a la vez.

-¡¡¡¡Desproteccion!!,! -grito Lara a los demás.

El aura desapareció.

-¡¡¡¡ Nosotras, Brisa y Nocturna hadas de las cuatro estaciones, invocamos la noche, las estrellas y el sol, invocamos el día y la noche, invocamos el caos y el desequilibrio, invocamos a los cuatro vientos, a la lluvia y los truenos para que se hagan presentes!!!!!

De pronto todo quedo oscuro, no se veía nada, tan sólo apareció en el negro cielo una pequeña luce cita, la varita de la bruja. Y comenzaron a caer estrellas a gran velocidad, algunas eran rechazadas por la varita de la bruja, otras caían sobre ella. Los Aurus Magnus empezaron a elevarse del suelo con el cuerpo inerte como sí una fuerza superior los atrajera hacia el cielo, estaban como en trance. De pronto con un gran fogonazo se hizo la luz, apareció el Sol, sus rayos eran más cegadores que nunca y las plantas y los árboles ardían y se desintegraban. Fuera de la capa protectora el calor debía ser insoportable pero la bruja también tenía su propia protección aunque era más débil que la de los Aurus Magnus.

La escoba de la bruja desapareció, se quemó, y Canciria tuvo que seguir la lucha a pie, justo frente a las hadas.

E sol se apartó y volvió la noche acompañada de un fuerte viento y una lluvia desbocada. El cambio de luz a la oscuridad la bruja quedo cegada por unos momentos, que las hadas y las hechiceras aprovecharon:

¡¡¡¡Lara otra vez!!! -grito el hada Mafi.

Lara y los demás retiraron la protección.

La bruja seguía cegada y desorientada a causa del viento que le hacia perder el equilibrio, y no quedaban árboles donde agarrares y las cinco hadas gritaron:

-Por el poder supremo que nos fue otorgado al nacer, nosotras te invocamos Señor del mundo terrenal: ¡¡¡Destrúyela!!!.

-¡¡¡ Lara !!!

Lara y sus hermanos, que habían caído al suelo cuando quitaron la protección, la volvieron a poner:
-Madre, no creo que aguantemos mucho más, nuestras auras están muy débiles.

-Aguanta hija, -suplico Mafi. Es necesario.

Mientras, en el castillo el Rey Rafa y su ejército se habían resguardado dentro para evitar los ataques de la bruja ya que l dragón CÁNCER los dejo al descubierto, y la Reina Nieves con la princesa Ariadna cuidaban de Alba que seguía malherida. La princesa que había perdido la consciencia en el ataque de la bruja, tembló justo en el momento que las cinco hadas la atacaban con su hechizo.

La princesa Alba dejo de temblar, la bruja había muerto.
El cuerpo de Alba estaba helado, quieto, su pecho dejo de moverse, no respiraba……

-¡¡¡¡Nooooooooo!!! ¡¡¡¡Hija despierta!!!!! -gritaba la Reina Nieves abrazando el cuerpo de su hija.

Mientras, fuera del castillo, Lara y sus hermanos ya no podan resistir más sus auras desaparecieron.

Las hadas y las hechiceras se miraban unas a otras sin moverse, expectantes. Las curanderas transportaban los cuerpos de los Aurus dentro del castillo.

De pronto una de las ardillas grito:
-¡ Ha muerto! ¡ la bruja Canciria ha muerto!

Y así fue, todos salieron corriendo a mirar, no se lo podían creer, la bruja, la bruja Canciria había muerto. Y efectivamente, había muerto.

Se la encontraron a pocos metros del castillo en lo que antes había dio un frondoso Prado que daba acceso a la colina de la Fe. Allí estaba aunque no era ella, era una especie de estatua de piedra tumbada en un suelo quemado y aún humeante por efecto de los hechizos y las maldiciones. En su mano tenía todabia la varita con la que luchaba, y su cara, su cara tenía impreso el miedo. ¡Qué hechizo tan poderoso les enviaron nuestras cinco hadas para aterrorizar a la malvada bruja Canciria! En fin, que importaba ya, lo único que ahora era realmente importante era que la bruja ya no existía, ya no haría más daño.

-¡La princesa Alba! ¿Cómo esta la princesa? -pregunto el gran hada Mafi.
Y todos corrieron hacia el castillo. Las cinco hadas subieron hasta donde se encontraba la Reina y sus hijas. La escena que se encontraron las dejo heladas. El Rey al oír los gritos de la Reina subió a ver que pasaba y se arrodilló junto a su mujer y sus hijas. Lloraba igual que un niño. El cuerpo quieto inerte, de la princesa Alba era el centro de las miradas.

-Posad el cuerpo en la cama, -ordeño el hada Mafi. -princesa Ariadna posad vuestras manos en el corazón de vuestra hermana, rápido, se agota el tiempo.

-¿ Para qué?
-para traerla a a vida, a esta vida.
-¿No os entendemos gran hada? -preguntaron los reyes.

-Vuestra hija no esta muerta, esta viva, pero no esta aquí. No en este paño de consciencia. Veis sus párpados, son lo único que se mueve de su cuerpo. La princesa Alba esta, para que lo entendáis, como en un mundo de ensueño, esta buscando la salida, esta buscando a sus padres y a su hermana.

-¿Y cómo ha llegado allí? ¿Quien se llevó a mi pequeña tan lejos de nosotros? -pregunto el Rey Rafa con desesperación.
-Nadie mi Rey ella misma.
-¿Ella decís? ¿Y cómo?

-Os dije al poco de llegar que el aura de vuestra hija no era normal, más bien era como ella sobrenatural. Su aura la ha llevado al segundo plano terrenal, lugar al que sólo llegan con mucho esfuerzo y trabajo los Aurus Magnus y lo utilizan para mantener el cuerpo inerte pero vivo después de haber sufrido un gran ataque como el que vuestra hija sufrió al caerle uno de los maleficios de la bruja durante la batalla.

-¿Y cómo hacemos para que vuelva? -pregunto la Reina.

– Ahí es donde entra la princesa Aridna. Alba no sabe como ha llegado ahí pues ha sido su aura por sí sola la que, con el objetivo de protegerla la ha llevado allí. Sólo su hermana la puede traer, ellas tienen una unión que nadie de aquí poseemos; tienen un lazo de sangre y eso es más fuerte que cualquier hechizo guía que podamos hacerle.

Dicho esto el hada Mafi le pidió a la princesa Ariadna que se acercara a su hermana.
-Posad una mano en los ojos y otra en el corazón de vuestra hermana concentraos y llamad a vuestra hermana.

La princesa Ariadna hizo lo que se le indicó. Todos se miraron con impaciencia, los segundos que transcurrían parecían horas. Y de pronto la princesa Alba abrió de golpe los ojos, volvió a respirar y su corazón parecía desbocado.

-Mama, papa,¿dónde estabais? Os estaba buscando y no os encontraba. Ariadna hermana, os vi, pero no puede hablaros, no salían sonidos de mi boca solo os pude seguir que era lo que me pedíais.

Y las dos niñas se abrazaron llorando, felices de estar juntas,

-¿Dónde vas Rafa? Le dijo Nieves entre sueños. Vuelve a la cama y descansa, mañana será un día movidito.

-Ya, ya, no me lo recuerdes, voy a beber un poco de agua, he tenido una pesadilla y me he desvelado.

Rafa salió del cuarto y se dirigió a la habitación de sus hijas. Abrió la puerta; allí estaban, dormidas y a salvó. Se acerco a Ari, la arropó y le beso la frente,se giró y en la otra cama estaba Alba, hizo la mima operación; la arropó y le beso la frente. Cuando ya salía del dormitorio de las niñas se dio la vuelta para volver a mirarlas:

-Madre mía, como pasa el tiempo, hace nada estabais con pañales, mocos, y biberones y ahora ufffff!!!, Y ahora ya sois tan mayores que mañana hacéis la primera comunión. Dios y lo próximo la boda, crecen muy rápido, crecen muy rápido………
Y volvió a su cama, aunque no durmió mucho en toda la noche……………. FIN

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