En la Fundación Alba Pérez trabajamos cada día para que la investigación en cáncer infantil no se detenga.
Lo hacemos con pasos pequeños y constantes: respondiendo mensajes de familias, preparando pedidos de la tienda de donativos, organizando acciones locales, buscando colaboraciones y revisando, junto a los equipos científicos, qué avance necesita apoyo inmediato. No es un trabajo que se vea siempre, pero es el que mantiene la rueda en marcha.
Sabemos que hoy no es fácil pedir ayuda. La solidaridad no siempre está en primer plano y la atención se reparte entre muchas causas. Aun así, seguimos insistiendo porque lo vemos de cerca: cuando llega una donación, se enciende una luz muy concreta. Puede ser la compra de material, la preparación de unas muestras o un trámite que no puede esperar. Por eso decimos que nuestras “compras” solidarias y las microdonaciones son mucho más que gestos: son continuidad para un proyecto que avanza paso a paso.
Con el tiempo hemos aprendido a diversificar los caminos para colaborar. Hay quien prefiere unirse como Alber@ desde 1 €/mes; otros escogéis un detalle de la tienda de donativos porque tenéis un evento o queréis hacer un regalo con sentido; también hay quien comparte las publicaciones, quien organiza una pequeña recogida en su empresa o quien simplemente nos escribe para preguntar qué más os hace falta. Todas esas formas nos ayudan. Y todas tienen algo en común: sostienen la investigación con foco en el sarcoma de Ewing y el acompañamiento que tratamos de ofrecer a las familias.
Nos comprometemos a ser claros con el destino de los fondos. Evitamos tecnicismos cuando no son necesarios y, a la vez, explicamos qué pasos estamos financiando y por qué. Cuando un avance llega, lo contamos. Si algo no sale como estaba previsto, también lo decimos y redirigimos el esfuerzo hacia una la línea que tenga más opciones de convertirse en beneficio real para los niños y niñas que lo necesitan. Esta forma de hacer las cosas no es una campaña puntual: es nuestra manera habitual de trabajar.
Si te preguntas cómo colaborar, te proponemos dos vías sencillas. La primera es la aportación periódica en “Únete”, sin cuota fija y adaptada a cada persona.
La segunda es la tienda de donativos, donde cada pedido es una donación con la que agradecemos el apoyo con un detalle útil y bonito.
No se trata de elegir la opción “perfecta”, sino la que te resulte más fácil en tu día a día.
La Fundación nació con un propósito claro y sigue guiándose por él: acercar la ciencia a las familias y financiar aquello que puede abrir camino. A veces serán meses de preparación silenciosa; otras, la alegría de un pequeño logro que nos acerca al siguiente paso. En todos los casos, detrás hay personas que confían, ayudan, colaboran y participan.
Pedimos ayuda porque sabemos para qué se usa y qué puede conseguir.
Gracias por leer, por compartir y por estar en nuestro largo camino. Entre todos mantenemos encendida la posibilidad de avanzar.