El catálogo de más de mil tipos de células tumorales acelerará la búsqueda de nuevos fármacos

Ciencia | 11/04/2012 – 01:09h

Josep CorbellaJosep Corbella

Barcelona

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Con el objetivo de acelerar y abaratar la búsqueda de nuevos fármacos contra el cáncer, dos equipos de investigación independientes han catalogado más de mil tipos distintos de células cancerosas.

Los catálogos, presentados en la revista científica Nature, detallan las alteraciones genéticas propias de cada tipo de célula cancerosa. Detallan también los efectos de decenas de fármacos sobre los distintos tipos de célula.

“Nos ayudará a decidir mejor cuáles son los fármacos más adecuados para cada paciente; es un avance hacia la medicina personalizada”, declara Jordi Barretina, investigador catalán de los Institutos Novartis de Investigación Biomédica de Massachusetts (EE.UU.) y primer coautor de uno de los dos catálogos.

Entre los cánceres que más pronto se beneficiarán de la enciclopedia del cáncer, como la llaman sus autores, destaca el sarcoma de Ewing –un tumor de huesos y tejidos blandos que afecta principalmente a adolescentes-. Ambos catálogos han revelado que las células de este cáncer son sensibles a dos tipos de fármacos (los inhibidores del PARP y el irinotecan) y en breve se iniciarán ensayos clínicos para evaluar su eficacia.

A medio plazo, los investigadores esperan también avances significativos frente a cánceres comunes como los de mama, colon y pulmón. Al haberse analizado decenas de tipos de células de cada uno de ellos, son los tumores sobre los que se ha recogido más información.

Los nuevos datos “cambiarán la manera de desarrollar nuevas terapias contra el cáncer”, explica Josep Baselga, director del centro de cáncer del hospital General de Massachusetts y coautor del otro catálogo. Hasta ahora los estudios de nuevos fármacos se hacían únicamente con un número limitado de líneas celulares, por lo que era muy difícil poder saber en qué tipos de tumores podían ser eficaces los medicamentos que se estaban estudiando”.

La búsqueda de nuevos fármacos contra el cáncer se ve limitada además por el enorme coste de los ensayos clínicos en pacientes. Fármacos que podrían ser útiles para algunos pacientes no llegan a probarse porque los médicos no pueden predecir en qué casos serán eficaces y las compañías no se arriesgan a financiar los ensayos.

La enciclopedia de células cáncerosas se ha creado con el objetivo de superar este problema. Una vez descritas las alteraciones genéticas de cada tipo de célula cancerosa, se ha empezado a estudiar en el laboratorio qué fármacos son activos frente a cada célula. Posteriormente, se podrán analizar los genes alterados en las células tumorales de cada paciente. Y, según las alteraciones que presenten, se podrá predecir a qué fármacos responderán mejor.

Antes de que estos tratamientos puedan utilizarse de manera rutinaria en los hospitales, deberá confirmarse en ensayos clínicos que son eficaces y seguros. “Cabe el riesgo de que algunos tratamientos que funcionen bien en cultivos celulares en el laboratorio después no tengan la misma eficacia en los pacientes”, admite Barretina.

En cualquier caso, los fármacos se ensayarán únicamente en aquellos pacientes en los que se sospecha que tendrán una alta eficacia debido a las alteraciones genéticas que presentan. Con ello, será probable que los fármacos que se prueban en ensayos clínicos muestren una eficacia alta. O, lo que es lo mismo, se podrá demostrar su eficacia con grupos más reducidos de voluntarios que en el pasado y, en algunos casos, con estudios más breves. Con lo cual resultará más barato realizar los estudios para demostrar la eficacia de los fármacos y las compañías farmacéuticas, previsiblemente, se aventurarán a ensayar nuevos tratamientos.

Prueba del interés que esta estrategia tiene para las compañías es que la investigación coordinada por Jordi Barretina ha estado financiada por Novartis. El resultado es una descripción detallada de 947 tipos de células cancerosas en las que se ha ensayado la actividad de 24 fármacos antitumorales distintos. La investigación ha estado liderada desde el Instituto Broad de Massachusetts (EE.UU.) –donde trabajaba Barretina antes de incorporarse a Novartis-. Los resultados son de libre acceso para cualquier investigador o compañía farmacéutica que quiera utilizarlos.

El segundo catálogo, coordinado desde el Instituto Sanger de Hinxton (Reino Unido) y la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU.), describe la acción de 130 fármacos sobre 639 tipos de células tumorales. Sus resultados también serán de libre acceso.

La principal importancia de la nueva enciclopedia del cáncer reside en “los recursos de datos que ofrecen a la comunidad científica [y que] sin duda serán utilizados por numerosos investigadores”, destaca en Nature John Weinstein, investigador del hospital oncológico MD Anderson de Houston (EE.UU.), que no ha participado en la investigación.

La enciclopedia de células cancerosas complementa los proyectos genoma del cáncer, destaca Elías Campo, investigador del instituto Idibaps en el hospital Clínic de Barcelona que codirige el proyecto Genoma dela leucemia. Silos genomas del cáncer describen las alteraciones genéticas recurrentes en cada tipo de tumor, la enciclopedia de células cancerosas indican qué fármacos son activos frente a cada alteración. “El cruce de información entre estos grandes proyectos debe acelerar la incorporación de nuevos fármacos al tratamiento de los pacientes”, destaca Campo. “Es un gran avance”.

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